Psicoperspectivas. Individuo y Sociedad, Vol. 15, No. 3 (2016)

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doi: 10.5027/psicoperspectivas-Vol15-Issue3-fulltext-946
Editorial. Crisis de los Cuidados: Familia, diversidad y bienestar

Resumen

Este número, representa la vocación de la revista por el desarrollo de un conocimiento riguroso, crítico y comprometido con las transformaciones sociales de nuestro tiempo. Esta reúne un conjunto de publicaciones académicas que contribuyen a continuar problematizando los ‘cuidados’ no sólo como una categoría de análisis sino también como un lugar de producción teórico-político. Y refleja el interés del CUIFABI de continuar indagando en los distintos tópicos, dimensiones y categorías asociadas a lo que se ha convertido en un complejo, polifacético y relevante fenómeno de estudio, con el interés por pensar los cuidados y su relevancia social en sociedades cada vez más tensionadas por las múltiples necesidades que se derivan de procesos y transformaciones sociodemográficas en lo que ha sido denominado como la ‘crisis de los cuidados’. He ahí la coincidencia con la visión editorial de Psicoperspectivas.

Palabras Clave

bienestar, crisis de los cuidados, cuidados, diversidad, editorial, familia

The caregiving crisis: Family, diversity and well being

Abstract

This issue represents the journal’s vocation for the development of a rigorous, critical and committed knowledge of the social transformations of our time. It brings together a set of academic articles that contribute to continuously question the ‘care’ not only as a category of analysis but also as a place of theoretical and political production. It also reflects the interest of CUIFABI to continue researching in the scientific subjects, diversity and well being dimensions and categories associated to what has become a complex, multifaceted and relevant phenomenon to study, with interest in thinking about care tensions and its social relevance in a society increasingly challenged by multiple needs derived from socio demographic processes and transformations, in what has been termed the ‘crisis of care’. This is the coincidence with the editorial vision of Psicoperspectivas.

Keywords

care, care crisis, diversity, editorial, family, well-being

Cómo citar este artículo:

Sisto Campos, V., Ascorra Costa, P., Reyes Espejo, M. I., Gonzálvez Torralbo, H., Acosta González, E. y Salvo Agoglia, I. (2016). Editorial. Crisis de los Cuidados: Familia, diversidad y bienestar. Psicoperspectivas, 15(3), 1-9. Recuperado el 16 de diciembre de 2016 desde http://www.psicoperspectivas.cl

* Autor para correspondencia:

Paula Ascorra Costa. Correo de contacto: revista@psicoperspectivas.cl

Como revista Psicoperspectivas nos complace lanzar este tercer número del año 2016, cuya sección temática está dedicada a la Crisis de los Cuidados, reiterando el compromiso de nuestra revista con los procesos, problemáticas y transformaciones que viven nuestras sociedades. Este número emerge en un momento importante para nuestra revista: la indexación en SCOPUS.

Como revista consistentemente, desde el año 2008, hemos manifestado nuestro compromiso con una política editorial orientada a potenciar diálogos entre la Psicología y el resto de las Ciencias Sociales con el fin de “contribuir a la transformación social a partir de una visión crítica de problemas sociales de relevancia actual y de sus posibilidades de cambio”, tal como indica nuestro Scope, esto a través de la publicación de “artículos originales inéditos basados en investigaciones empíricas, investigaciones teóricas y sistematización de intervenciones”. Es nuestro interés contribuir al desarrollo de una investigación científica en la frontera entre la Psicología y las Ciencias Sociales que expanda un conocimiento no sólo reconocido por las comunidades académicas, sino que comprometido con las transformaciones sociales. Esto en un férreo compromiso con el acceso abierto del conocimiento.

En este contexto, la indexación en Scopus constituye un reconocimiento importante. Como revista nos sometimos desde marzo del 2015 al proceso de evaluación de dicha base de datos. Para postular se debe cumplir con una serie de requisitos de calidad editorial e impacto científico. Entre los aspectos evaluados, se encuentra la coherencia entre área temática de la revista y los artículos publicados; el cumplimiento oportuno de los tiempos de publicación; la calidad e internacionalización del Comité Editorial; la revisión por pares; la calidad de los artículos; la accesibilidad de éstos; su citación en la propia base de datos Scopus y en otras indexaciones, entre otros. Por ello, la indexación en Scopus, en primer lugar implica un reconocimiento a la calidad y rigurosidad del trabajo editorial. En segundo lugar, Scopus es una herramienta de búsqueda para científicos a nivel global, por esa razón, la integración de Psicoperspectivas a esa colección constituye, tanto un certificado de calidad como la posibilidad de difusión de contenidos a gran escala.

Como revista coincidimos en que la calidad de la producción editorial y de la producción de conocimiento en Ciencias Sociales no se agota en un mero indicador de indexación en una base de datos. Aun así, sí somos conscientes de lo que implica esta certificación en tanto reconocimiento, y en tanto inclusión en un grupo de revistas que son valoradas y consideradas internacionalmente por las agencias nacionales de apoyo a la investigación, beneficiando no sólo a los autores, sino que al tipo de conocimiento que esperamos ayudar a producir. Un conocimiento riguroso, empírico y crítico capaz de cuestionar y transformar los fenómenos sociales, así como al propio conocimiento de la Psicología y de las Ciencias Sociales.

Este scope que caracteriza a nuestra revista es reflejo de la unidad académica que la propicia y apoya: la Escuela de Psicología de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. En efecto, a pesar de que sus académicos tengan limitada la posibilidad de publicar en la propia revista, dada la necesidad de evitar la llamada ‘endogamia’ académica, Psicoperspectivas encarna de un modo muy claro la misión de nuestra Escuela: “generar, transformar y desarrollar la ciencia psicológica con el propósito de formar psicólogas/psicólogos e investigadores sociales con un alto nivel científico en la disciplina, que contribuyan al desarrollo y bienestar de las personas, grupos y comunidades”. Nuestro programa de pregrado y de postgrado, así como las líneas de investigación que desarrollamos, son una muestra de este compromiso con impulsar una Ciencia Psicológica, en diálogo con las Ciencias Sociales, comprometida con los procesos sociales, con una mirada rigurosa, crítica y transformadora. En este proyecto de Escuela, Psicoperspectivas ocupa un lugar protagónico abriendo un espacio de diálogo y desarrollo para una comunidad científica internacional inspirada por esta mirada.

Fundada el año 2002, bajo la Dirección Editorial de Luis Bertoglia, quien también fue fundador de nuestra Escuela el año 1990, Psicoperspectivas ha recorrido un largo camino bajo las direcciones editoriales de Luis Ahumada, Verónica López y hoy de Paula Ascorra. Un hito fundamental se vivió el año 2008, cuando bajo la dirección editorial de Verónica López, y con la colaboración de los coeditores Luisa Castaldi, Vicente Sisto y Paula Ascorra, se decidió dar un nuevo rumbo a la revista, publicándose desde entonces enteramente online, mediante el sistema Open Journal System, adhiriendo explícitamente a una política de acceso abierto al conocimiento, generando procedimientos editoriales altamente rigurosos encaminados a su indexación en SciELO, obtenida el 2012, Scopus y Web of Science. En el camino se sumaron otros profesores, como Carmen Gloria Núñez, Carolina Muñoz, Marcela González y María Isabel Reyes, así como académicos extranjeros como Lupicinio Iñiguez (Universitat Autónoma de Barcelona), Claudia Mayorga (Universidad Federal de Minas Gerais), Wilson López (Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá) y Gonzalo Bacigalupe (University of Massachusetts Boston), quienes hoy también forman parte como Editores Asociados. Vale destacar que durante los últimos tres años la revista contó con el apoyo del Fondo de Publicación de Revistas Científicas Chilenas de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (CONICYT) de Chile.

Hoy Psicoperspectivas cuenta con un reconocimiento internacional, con artículos en español, inglés y portugués, más del 70% de nuestros lectores provienen de países distintos a Chile, así como más del 50% de sus autores, lo que muestra el nivel de internacionalización que hemos alcanzado. La indización en Scopus es una nueva muestra de la calidad y relevancia del trabajo editorial que realizamos editores, autores, evaluadores. El equipo editorial desea reconocer y agradecer el valioso aporte de los alumnos y ex alumnos de la Escuela de Psicología que a lo largo de los años han contribuido como ayudantes y asistentes de edición: Esteban Poblete, Andrés Romo, Inés Cárdenas, Cristian Nova, Andrés Quintana, Diego Rodríguez, Alejandro Ancapichún, José Bolbarán, Pablo Johnson, María Paz Ramírez y Javiera García. Así también, agradecemos a los asistentes editoriales que nos han acompañado en este andar: Pablo López, Iván Moya, Francisca Álvarez y Bárbara Rivera.

 

La Sección Temática Crisis de los Cuidados: Familia, diversidad y bienestar

La indexación en Scopus coincide con el lanzamiento de este número dedicado a la Crisis de los Cuidados: Familia, diversidad y bienestar, con las editoras invitadas: Herminia Gonzálvez Torralbo (Universidad Central de Chile), Elaine Acosta González e Irene Salvo Agoglia (Universidad Central de Chile), todas investigadoras del Programa Interdisciplinario de Investigación en Cuidados, Familia y Bienestar (CUIFABI). Este número, sin duda representa la vocación de la revista por el desarrollo de un conocimiento riguroso, crítico y comprometido con las transformaciones sociales de nuestro tiempo. Esta reúne un conjunto de publicaciones académicas que contribuyen a continuar problematizando los ‘cuidados’ no sólo como una categoría de análisis sino también como un lugar de producción teórico-político. Y refleja el interés del CUIFABI de continuar indagando en los distintos tópicos, dimensiones y categorías asociadas a lo que se ha convertido en un complejo, polifacético y relevante fenómeno de estudio, con el interés por pensar los cuidados y su relevancia social en sociedades cada vez más tensionadas por las múltiples necesidades que se derivan de procesos y transformaciones sociodemográficas en lo que ha sido denominado como la ‘crisis de los cuidados’. He ahí la coincidencia con la visión editorial de Psicoperspectivas.

Hoy sabemos que el cuidado es un concepto que alude a una vieja realidad (Tobío et al., 2010) que, por naturalizada, no fue cuestionada ni discutida sino hasta finales del Siglo XX cuando algunas teóricas feministas iniciaron el debate, convirtiéndolo en un fecundo y prometedor campo de la investigación social. Lejos de ser una actividad natural, los significados en torno al cuidado y las formas y ámbitos en que éste se expresa, son atravesados por construcciones como el género, la clase, la etnia, la edad, la movilidad local y transnacional o las relaciones de colonialidad, entre otras categorías. En las últimas décadas, el cuidado o ‘los cuidados’ han sido redescubiertos y han ganado mayor espacio en la literatura académica (Carrasquer, 2013), formando parte de la producción científica multidisciplinaria, aun cuando ello no implica un consenso en cuanto a su definición y construcción en tanto objeto de estudio (Letablier, 2007; Torns, 2008). En este cruce, los cuidados involucran a diferentes actores, instituciones y formas de relación (Esquivel, 2011; Vega, & Gutiérrez Rodríguez, 2014) y su análisis traspasa las fronteras del debate académico para convertirse en una cuestión política clave dentro de los debates sobre la reestructuración de los sistemas de protección social (Provoste, 2012).

Los cuidados son un eje central para la sostenibilidad de la vida y ello supone una reorganización social democrática de un trabajo que aunque no está reconocido como tal, se encuentra muy inequitativamente distribuido. Justamente, el redescubrimiento del trabajo de cuidados y su consolidación como objeto de estudio tiene como trasfondo el actual escenario social de ‘crisis de los cuidados’ que en su sentido más amplio alude no sólo a la tensión en la provisión de cuidados derivada del distinto papel de las mujeres en las sociedades desarrolladas de finales del Siglo XX (Hochschild, 2000), sino también a los cambios en los contenidos, protagonistas y circunstancias en las que ese trabajo se realiza. Como resultado, esta noción se ha convertido en un concepto heurístico que permite comprender los cambios demográficos, sociales, económicos y políticos, registrados en las sociedades desarrolladas y aquellas en vías de desarrollo en las dos últimas décadas. Ello evoca un proceso de cambio social más amplio, ligado al cuestionamiento del Estado de Bienestar que ha delegado en las familias y, especialmente en el género femenino estas funciones, sin poner en práctica recursos destinados para tal fin (más centros e instituciones dedicadas al cuidado de personas mayores, de niños/as, etc.), o bien, reduciéndolos al mínimo (Comas D´Argemir, 2000).

Frente a la ausencia o debilidad del Estado, la mercantilización de los cuidados, producto de las transformaciones mencionadas en las que el trabajo de cuidado se realiza, y la mercantilización de los afectos, resultado de la articulación entre prácticas económicas y relaciones afectivas o sexuales en el ámbito de la intimidad (trabajadoras domésticas, niñeras, enfermeras, trabajadoras sexuales, matrimonios transnacionales, etc.) ponen el acento en el análisis de las prácticas de cuidar y ser cuidado ejercidas tanto de la proximidad como desde la distancia. Al respecto, el término ‘cadenas globales de cuidado’ emerge como producto del interés por el papel de las mujeres en la migración, denominada feminización de las migraciones, permitió problematizar una de las estrategias de resolución de la crisis de los cuidados a través del reemplazo, entre las propias mujeres, de las tareas afectivas y de cuidado personal. Por su parte, la ética del cuidado no sólo ha reactivado el aspecto emocional involucrado en el trabajo de cuidados, sino que también ha logrado inspirar reivindicaciones a favor del reconocimiento social de este trabajo, concretamente en forma de remuneración, expresado a través de las fórmulas de “salario familiar o maternal” y de acceso a los derechos sociales.

En el plano del cuidado infantil, la producción académica ha sido muy fértil desde el feminismo en tanto esta tarea ha sido a través de la historia esencialmente realizada por mujeres, tanto si permanece a cargo de parientes, como si se exterioriza a través de la contratación de servicios, lo cual tiene consecuencias de inequidad de género relevantes, en tanto muchas mujeres se ven obligadas a excluirse del mercado laboral o enfrentadas a mayores dificultades que sus pares masculinos para articular trabajo productivo y reproductivo (Batthyány, Genta, & Perrotta, 2014). Pese a que en las últimas décadas han surgido nuevos discursos sobre la implicación de los varones en el cuidado infantil y se avanza progresivamente hacia mayores niveles de corresponsabilidad y equidad de género en este ámbito, diversos autores identifican enormes brechas entre el plano discursivo y las prácticas cotidianas, en tanto el rol de proveedor permanece como un eje clave de la masculinidad hegemónica y aún existen escasas políticas públicas que promuevan la corresponsabilidad (Aguayo, Barker, & Kimelman, 2016), lo cual como veremos más adelante no sólo sucede en regiones como Latinoamérica o países como Chile, sino que también en países europeos, como España.

Por otra parte, desde la sociología de la vejez, los cuidados se insertan en un campo más amplio de la discusión académica sobre el apoyo social en la revisión crítica de su relación con el concepto de dependencia, ampliando el horizonte del debate y superando su comprensión como una situación individualizada, basada en un supuesto de normalidad que marca la desviación, determinando quienes no disfrutan de una salud o un cuerpo ‘normales’. Esta discusión ha facilitado poner en tensión el supuesto ideal de autonomía y la relación dicotómica con la noción de dependencia, lo cual supone situar a las personas (aunque en diversas posiciones) en un continuo de interdependencia social. Ello implica el reconocimiento del carácter colectivo del sujeto del trabajo de cuidados, en tanto la necesidad de cuidados no puede ser cubierta por una persona concreta, sino que por redes sociales con distintos ejes y grados de responsabilidad e implicación (Pérez Orozco, 2006). Lo dicho se conecta además con el enfoque de derechos, que reclama por defender viejos y revisados derechos e inventar nuevos, considerando a las personas mayores u otros calificados como ‘dependientes’ ya no como receptoras pasivas, sino que como “sujetos responsables de una sociedad no jerárquica que apueste por poner la vida en el centro” (Junco et al., en Pérez Orozco, 2006, p. 30).

Como corolario a los antecedentes mencionados, coincidimos con Pérez Orozco y López (2011) respecto del carácter crítico de la noción de cuidados que alude a su historicidad. Esta perspectiva implica separarlo de las concepciones esencialistas para resituarlo histórica, social y geográficamente. Implica además tener en cuenta el carácter vinculante de la gestión cotidiana de los cuidados con la organización social más amplia de los mismos. No menos importante a considerar es su dimensión cualitativa, que configura tanto la vivencia singular, como social de los cuidados, evidenciando la ligazón indisoluble del contenido material y emocional de los cuidados y, por tanto, la dificultad de su separación analítica en el proceso de comprensión de la transferencia de esta actividad.

En atención al panorama contemporáneo, el conjunto de artículos especializados aquí presentados, constituye un modo de hacernos cargo de la necesidad y la responsabilidad social que tiene la investigación de contribuir al debate académico y a la construcción de políticas públicas. Con el ánimo de visibilizar la producción científica que proviene de las Ciencias Sociales y, específicamente del feminismo, en esta Sección Temática han venido a sumarse mayoritariamente las voces académicas, especialmente de mujeres académicas, que desde distintas plazas geográficas (Chile, España, Argentina), contribuyen con su quehacer investigativo a enriquecer este campo. La presentación se sitúa desde un esquema analítico propuesto por Gonzálvez y Acosta (2015), en el que se discuten las asignaciones dicotómicas que están presentes a la hora de significar y valorar socialmente los cuidados, pero también al analizarlos académicamente. Esta perspectiva permite la consideración del carácter situado de las prácticas de cuidado y abre la posibilidad de pensarlas desde lo que denominamos desbordamientos. Con ello, nos proponemos visibilizar las construcciones sociales dicotómicas que se producen y reproducen detrás de las prácticas de cuidar y ser cuidado, en pos de evidenciar a través de las contribuciones a este número que estos binomios no son tan rígidos, sino que por el contrario, se sitúan en la liminidad. Desde el punto de vista teórico/metodológico, asumir esta postura conmina a develar las desigualdades (de género, parentesco, etnia, extranjería, clase social, entre otras) producidas y re-producidas a través de discursos y prácticas, las que al mismo tiempo se develan en el análisis de las asignaciones dicotómicas que subyacen a ellas. Asumiendo que los contextos son altamente relevantes para comprender los cuidados –quién hace qué, cómo, cuándo– (Gregorio, 2009), en los artículos pueden ser identificados algunos pares binarios como: 1) biología/elección; 2) altruismo/interés personal y culpa/gratificación; 3) cuidado informal/formal, cuidado remunerado/no remunerado; 4) cuidados locales/cuidados transnacionales; 5) público/privado, productivo/no productivo y 6) dependencia/autonomía.

La Sección Temática se inicia con un artículo de la reconocida académica española y referente internacional en la temática, Dolors Comas D’Argemir: “Hombres cuidadores: Barreras de género y modelos emergentes”, quién realiza un actualizado recorrido histórico conceptual sobre el cuidado en tanto categoría académica y categoría política, discutiendo la relación de la crisis de los cuidados con la crisis de reproducción social y abordando los ejes que debe tener una agenda académica y política orientada a la redistribución del cuidado, la equidad de género y una justicia social nacional y transnacional. De esta manera, la autora sienta las bases para plantear una reflexión teórica que constituye el marco conceptual de un estudio en curso en Cataluña (España), de carácter cualitativo e interdisciplinar que explora la implicación de los hombres en los trabajos de cuidados no remunerados y remunerados, la identificación de aquellas barreras que obstaculizan su implicación, así como los modelos emergentes, de manera de construir alternativas para un sistema de cuidados sustentable que asegure un reparto equilibrado del cuidado entre familia, Estado y comunidad, así como entre hombres y mujeres y entre generaciones.

Siguiendo esta línea del trabajo de cuidado, el segundo artículo de las autoras Mariana Gaba e Irene Salvo Agoglia, que lleva por título: “Corresponsabilidad en el cuidado infantil y conciliación con la trayectoria laboral: Significaciones y prácticas de varones argentinos”, presenta los principales resultados de un estudio que indaga en las significaciones de varones acerca de su rol y el de sus parejas mujeres el cuidado infantil temprano de sus hijos/as y la articulación de ello con sus vidas laborales, profundizando en el impacto percibido sobre su trayectoria laboral y la de sus parejas. Como reiteran las autoras, el trabajo de cuidado sigue siendo una tarea feminizada y esto impacta en la brecha de género actual y en las trayectorias laborales femeninas desigualmente en tanto los hallazgos evidencian que a nivel de las significaciones los varones registran la inequidad de género en la actual distribución de los cuidados, sus prácticas aún permanecen relativamente tradicionales y no se problematizan mayormente los efectos desiguales que el cuidado infantil tiene sobre las trayectorias laborales de unos y otras. Coincidiendo con Batthyány, Genta y Perrotta (2014), en este artículo se identifica que “ellas están más dispuestas que los varones a abandonar o flexibilizar sus empleos para dedicarse al cuidado de niños” (p.335), pero también que los varones están más dispuestos a no problematizar estas renuncias femeninas. Junto a los ya cuestionados pares binarios mujer-madre-cuidadora y varón-padre-proveedor, vinculados a otras dicotomías como reproducción/producción y familia/trabajo, aparece muy fuertemente en este trabajo la problematización de que continúan predominando los arreglados privados y familiares en las tareas de cuidado, a falta de la acción del Estado y del mundo de las empresas privadas, para generar políticas e iniciativas de corresponsabilidad que permitan que los varones también puedan ejercer más activamente su derecho a cuidar y las mujeres no deban necesariamente sacrificar sus carreras laborales.

En relación a los arreglos familiares en las tareas de cuidado, el artículo de los autores William Daniel Vera Rojas, Cecilia Montes Maldonado y Carina De la Barra Urquieta titulado “Los cuidados en infancia: Regímenes y arreglos familiares en Chile y Uruguay”, los autores analizan el patrón de provisión de servicios de cuidados intra y extra-hogar a nivel macro-social de cada país y caracterizan arreglos familiares para el cuidado de los hogares entrevistados. Los resultados muestran en ambos países que entre los 0 y los 3 años se presenta una oferta de cuidados fuera del hogar baja y entre los 4 y los 5 años una cobertura cercana a la universal (teniendo Uruguay menor cobertura pública que Chile, que tiene igual oferta pública y privada). En cuanto a la caracterización de los arreglos familiares, se aprecia que los regímenes de cuidados avanzan al desfamiliarismo recurriendo al cuidado fuera del hogar pero sin abandonar el familiarismo. En cuanto a la equidad de género, el tipo maternalista, maternalista moderado y corresponsabilidad se encuentran dispersos en los estratos sociales, mientras que en Uruguay se concentran en hogares con ingresos pobres con proveedor masculino. Por lo que como señalan los autores, ”los datos sugieren que el tipo de equidad de género está más asociado a la participación de padre/madre en el mercado laboral, puesto que hogares con ambos trabajando remuneradamente a tiempo completo o parcial muestran una menor equidad del tipo maternalista” (p.19).

Siguiendo el recorrido, Ana Lucía Hernández Cordero, autora del artículo: “Cuidar se escribe en femenino: Redes de cuidado en hogares de madres migrantes”, aborda el estudio de la migración internacional desde un enfoque de género y se interesa, entre otros, en analizar los cambios que sufren las familias atravesadas por la migración a la vez que pone su atención en las nuevas conformaciones familiares y los reajustes en el ámbito del parentesco. Con el aumento de las mujeres en los flujos migratorios cobran especial relevancia las formas de organización de las tareas de reproducción social, es decir todas las actividades que tratan sobre el cuidado, la crianza infantil y la provisión de bienestar. Las estrategias que las madres migrantes ponen en marcha para sostener en la distancia los vínculos afectivos con sus familiares y proveer cuidados, representan una preciosa oportunidad para problematizar el modelo convencional de maternidad y cuidado centrado en una sola mujer, precisamente porque en la práctica encontramos unas configuraciones alternativas de cuidado colectivizado y feminizado, basado en una solidaridad inter-generacional, en el que las responsabilidades del desempeño de estas tareas se reparte entre más miembros del grupo familiar. La autora nos muestra cómo en un contexto de movilidad, y en concreto, en la práctica de la maternidad transnacional emergen diferentes vivencias del ser madre. La “culpa” en un sentimiento que predomina en dicha separación y “se mueven constantemente entre el papel de la madre que hace de todo para proveer bienestar a su prole y la mala madre que les abandona”. No obstante, existen también estrategias colectivas de organización del cuidado transnacional que constituyen nuevas formas de crianza que impactan en los significados acerca de la maternidad.

Por su parte el artículo “Migración circular y trabajo de cuidado: Fragmentación de trayectorias laborales de migrantes bolivianas en Tarapacá” de Sandra Leiva Gómez y César Ross Orellana analiza la trayectoria laboral de migrantes bolivianas que no buscan establecerse en el país pero que migran repetitivamente a una zona fronteriza entre Chile y Bolivia trabajando en el cuidado de niños y ancianos. Los hallazgos muestran que dichas trayectorias están altamente fragmentadas ya sea por maltratos, vulneración de derechos, no pago de sueldos, ausencia de contrato de trabajo, lo que trae como consecuencia la interrupción del trabajo. A su vez los autores realizan interesantes propuesta para que los actores tengan la posibilidad de realizar la migración circular protegidas por la legislación.

En la cara opuesta de la migración, el artículo de Gioia Piras, “Emociones y migración: Las vivencias emocionales de las hijas y los hijos que se quedan en origen” a través de una investigación cualitativa, nos permite acercarnos al universo emocional de los adolescentes cuyos progenitores han migrado quedando al cuidado de otras personas (“reemplazo emocional”). Los participantes muestran sentimientos ambivalentes, ya que no hay una pérdida total, sino una pérdida ambigua que pretende ser transitoria. En este contexto tiene gran importancia las redes de cuidados, observándose mayor desestructuración familiar cuando emigra la madre que el padre. Esta diferencia de género, también se observa cuando la madre emigra, quien aun cuando adopta un rol de proveedora, sigue manteniendo su rol de cuidadora. Como se puede apreciar, dichos hallazgos son consistentes con los estudios que muestran que el cuidado sigue estando atravesado de forma importante por el género.

Este cruce puede observarse claramente en el artículo “Reconstrucción de soportes sociales en mujeres urbanos populares post viudez: Una mirada a los cuidados” cuyo objetivo fue identificar y describir la existencia de condicionantes de género en su socialización, que hubieran incidido en el modo en que reconstruyeron sus relaciones de soporte social. Las autoras Marisol Tatiana del Pozo y Daniela Thumala Dockendorff, señalan que en su investigación “el género, en tanto categoría estructural, cruza la dimensión biográfica y se inscribe en ésta a través de la socialización, permeando todo el análisis” (p. 15). De forma que el modo de reconstruir los soportes sociales de las mujeres participantes del estudio, fue consistente con la socialización de género recibida en la familia de origen, como con la socialización de pareja, pudiendo identificar un patrón reconocible en los modos de sostener los soportes sociales tanto antes y después de la viudez. Los hallazgos muestran que la forma en que se configura la pérdida en la viudez se relaciona principalmente con las condiciones de pareja sostenidas cuando el cónyuge estaba vivo en términos de autonomía/dependencia y autonomía/personal. De forma que mientras mayor protección brindaba el cónyuge y menor autonomía hubiera desarrollado la viuda, mayor se vivía la viudez como una orfandad. Por el contrario, si las mujeres no eran extremadamente dependientes y la muerte no conllevó un empobrecimiento radical, la viudez fue vivida como la ganancia de un espacio de libertad para decidir sus interacciones sociales y su inserción en el mercado laboral (viudez como despliegue). En tal sentido si bien en la viudez como orfandad y en la viudez como despliegue la mujer es la encargada de brindar cuidados al marido, en la viudez como orfandad se quiebra claramente un patrón de cuidados mutuos en donde el conyugue brindaba protección material y social.

Por su parte, el trabajo de Lorena Armijo, titulado “Ciudadanía y cuidado en España: El dilema trabajo/familia según las madres trabajadoras”, revela cómo en los contextos de crisis económica se refuerza la carga del cuidado en las familias, específicamente, en las mujeres, quienes han debido asegurar su participación en el mercado laboral para solventar los efectos de la crisis y responder a la merma de prestaciones y servicios de cuidado. El artículo aporta, en la línea de superar las dicotomías analíticas existentes en torno al cuidado, las tensiones valorativas presentes en los discursos de las madres trabajadoras en España respecto de las estrategias de conciliación desplegadas para enfrentar el dilema derivado de la relación y lógica dual entre trabajo y familia. Ello deja en evidencia cómo los discursos públicos de conciliación y las experiencias de cuidado entran en contradicción y su resolución emerge desde las propias mujeres, quienes reconstruyen la conciliación, según concluye la autora, como una relación fluida de responsabilidades y derechos compartidos por varios actores sociales. Por otro lado, en este trabajo se evidencia el binomio culpa/gratificación, reflejado en la significación de las emociones en torno al cuidado como dos ámbitos opuestos: desde el ‘deber’ hacer y como el ‘ser’ desde el afecto. Esta dicotomía, sin embargo, es posible de ser superada por cuanto la autora encuentra dentro de la lógica del sacrificio el potencial de transformarse en acción, la posibilidad de realización de ejercicios de reflexividad o avances hacia procesos de individualización. Asimismo, aparece la dicotomía público/privado, reflejada en la manera en cómo se resuelve el llamado dilema de la conciliación. Su resolución aunque sea planteada a nivel individual, según la percepción de las madres trabajadoras, implica un problema público, sea cual sea el nivel de involucramiento de las instituciones del bienestar. Interesante resulta el problema resultante de esta visión dicotómica, al falsear ideológicamente la libertad de elección de los proyectos vitales por cuanto ellos aparecen constreñidos por las estructuras sociales, expresadas en palabras de la autora en ‘las modalidades o mecanismos de instalación como demanda pública’. Como resultado, la desmovilización frente a la dificultad para expresar o percibir un problema común, en otras palabras, de convertir un problema individual en un asunto público, evidenciando la conexión de los cuidados con los problemas de la ciudadanía y la inclusión social.

Por otro lado, el trabajo de Felipe García, Esteban Manquián y Gisela Rivas, que lleva por nombre: “Bienestar psicológico, estrategias de afrontamiento y apoyo social en cuidadores informales”, presenta los principales resultados de un estudio cuyo objetivo fue evaluar la influencia de las estrategias de afrontamiento y el apoyo social sobre el bienestar psicológico en cuidadores informales de la provincia de Concepción (Chile), mediante un conjunto de herramientas orientadas a evaluar las estrategias de afrontamiento, el bienestar psicológico y el apoyo social percibido, además del uso de un cuestionario socio-demográfico. Se encontró una correlación significativa entre las estrategias de planificación y aceptación y del apoyo social percibido con el bienestar psicológico. El apoyo de los amigos resultó ser el único predictor significativo del bienestar psicológico. Entre las estrategias de afrontamiento, la aceptación fue el único predictor significativo. El apoyo social resultó un mediador total entre la aceptación y el bienestar psicológico. Estos resultados refuerzan la importancia del apoyo social no solo para disminuir el malestar de los cuidadores, sino también para promover su bienestar.

El artículo de Constanza Gómez Rubio y otros, denominado “Jubilación en Chile: Vivencias y percepciones de mujeres jubiladas por el sistema privado de pensiones”, plantea un tema poco abordado y de extraordinaria pertinencia y relevancia social, especialmente en el contexto de protestas y de movilizaciones recientes en Chile, protagonizadas por el movimiento “No más AFP”. En él se aborda la jubilación desde una perspectiva intersubjetiva, en la medida que releva las vivencias y percepciones de las mujeres toda vez que experimentan este proceso. Con ello, este artículo se hace cargo de uno de los principales problemas de los sistemas de pensiones referidos a las desigualdades de género, reconocidamente más bajas para las mujeres por su vinculación, entre otros factores, con las responsabilidades de cuidado no remuneradas, cuestión que las hace estar mayores periodos sin contribuciones. El trabajo de cuidados aparece en esta valoración como fuente de problema y satisfacción. Como problema, porque en el ejercicio de esta responsabilidad las mujeres llegan más vulnerables y desprotegidas a la vejez, al no contar con pensiones dignas ni con estructuras de apoyo formal que les permitan resolver sus necesidades de cuidado. Al mismo tiempo, continuar con el ejercicio de este trabajo, a través de la atención a los/as nietos/as, se significa ambiguamente como fuente de satisfacción, a la vez que desgastante. En relación a ello, se observa cómo las responsabilidades de cuidado atribuidas al género y al parentesco en tanto mujeres madres y ahora también abuelas, ha provocado la acumulación de desigualdades a lo largo de sus vidas que se ven claramente reflejadas en su acceso al bienestar en la adultez mayor. Desigualdades derivadas de su responsabilidad en el trabajo de cuidados remunerados, estrechamente relacionados con el tipo de pensiones al que tienen acceso ahora que son mujeres mayores, pero también como consecuencia de la idea de que el mejor cuidado es el realizado dentro de la familia, reificando la relación entre el cuidado y la biología (consanguinidad). Es decir, si existe una mujer de la familia que puede cuidar, no habrá posibilidad de elección para no hacer esta tarea.

Desde la investigación del cuidado como práctica profesional e institucionalizada, presentamos los artículos “Intervenciones psicosociales con personas en situación de calle: El cuidado como categoría de análisis”, “La crisis de los cuidados: Percepciones del cuidado en los estudiantes de enfermería” y “Liderazgo transaccional y transformacional de voluntarios jóvenes y adultos de Mar del Plata”.

Aportando una perspectiva crítica del cuidado de los dispositivos asistenciales a las personas en situación de calle, el artículo “Intervenciones psicosociales con personas en situación de calle: El cuidado como categoría de análisis” de Jorgelina Di Iorio, Susana Seidmann, Constanza Gueglio y Gustavo Rigueiral, muestran a través de una experiencia de investigación-acción las trayectorias de vida y los procesos de construcción de identidad en personas en situación de calle en la Ciudad de Buenos Aires. El trabajo logra una problematización a la intervención psicosocial desde la perspectiva de los mismos participantes. De esta forma, se visualizan prácticas mediadas por representaciones sociales sobre las personas en situación de calle basadas en el descontrol, la irresponsabilidad y la incapacidad, lo que los coloca en una posición infantilizada y como objetos de control. De igual manera, se revela una tensión entre la oferta de cuidado material de los dispositivos asistenciales y la necesidad de ser escuchados y generar nuevos vínculos (cuidado inmaterial) que los participantes manifiestan que necesitan. Como respuesta a la dinámica tutelar del circuito socio-asistencial, se diseñó participativamente un dispositivo de reducción de daños y apoyo mutuo, que promueve formas alternativas de inclusión en la comunidad y las transformaciones subjetivas y colectivas con un sentido emancipador.

El artículo “La crisis de los cuidados: Percepciones del cuidado en los estudiantes de enfermería” de las autoras Laura Martínez Rodríguez, Marta Venceslao Puey y Anna Ramió i Jofre, a través de una metodología cualitativa muestra que los estudiantes perciben una responsabilización por suplir las actuales carencias del sistema de salud, y la necesidad por poseer técnicas en habilidades sociales, lo cual es discutido por las autoras como una cosificación del otro y tecnologización y desnaturalización del sentido humanitario del cuidado. En relación a las dificultades del cuidado, tiende a predominar una culpabilización del paciente, siendo inexistente la atribución de responsabilidad a la retirada del Estado Social o las carencias institucionales.

Por último, las autoras Yamila Fernanda Silva Peralta, Cintia Daniela Olsen, Lucía Pezzi y Noelia Andrea Sanjurjo en su artículo titulado “Liderazgo transaccional y transformacional de voluntarios jóvenes y adultos de Mar del Plata”, administraron el Multifactor Leadership Questionnaire (MLQ-5x) a voluntarios jóvenes y adultos de organizaciones asociativas de la ciudad de Mar del Plata, con el fin de conocer el liderazgo transaccional y transformacional en voluntarios de la ciudad de Mar del Plata y, específicamente, comparar el liderazgo en voluntarios jóvenes y adultos. Si bien se hipotetizó que en el grupo de voluntarios jóvenes el liderazgo sería más transformacional que en grupo de voluntarios adultos y que éste último sería más transaccional, los resultados indican que sólo habría diferencias críticas entre los voluntarios menores de 30 años y los voluntarios de 60 años o más en la dimensión transaccional Dirección por Excepción Pasiva. No encontrando diferencias significativas entre los grupos en las dimensiones transaccionales, transformacionales y laissez faire.

Para finalizar, quisiéramos señalar que atendiendo a que históricamente el trabajo de cuidado ha estado fuertemente femineizado, en esta Sección Temática se problematizan aspectos que contribuyen a la deconstrucción de ello y lo amplían, en tanto sabemos que los cuidados son imprescindibles para la subsistencia humana independientemente del género y del momento de la vida en el que nos encontremos. Es decir, sin cuidado, no hay bienestar, lo cual nos convoca a darles el lugar que merecen en el conjunto de saberes reconocidos por la academia. Junto a ello, consideramos relevante señalar que dado que su estudio está aun fuertemente generizado, es necesario continuar visibilizando el trabajo de cuidado que realizan los varones y las diferentes formas de cuidar llevadas a cabo por distintas mujeres, reconociendo las múltiples desigualdades sociales y relaciones de poder que atraviesan estas prácticas.

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