Psicoperspectivas. Individuo y Sociedad, Vol. 18, No. 3 (2019)

Doi: 10.5027/psicoperspectivas-Vol18-Issue3-fulltext-1645
Tamaño de la letra:  Pequeña  Mediana  Grande
García-Fuentes: La visibilidad de los jóvenes ‘Ni-Ni’ en el contexto económico español



Este artículo se basa en una interrogante esencial en el estudio de los jóvenes y, fundamentalmente de aquellos que ni estudian, ni trabajan: ¿qué significa ser joven en la actualidad? Cuando nos referimos a estos individuos, la etiqueta1 Ni-Ni que los define es el acrónimo que ha proliferado de su vertiente inglesa NEET (Not in employment, education or training) originada a fines de la década de los ‘80 en Reino Unido, para evidenciar la situación de jóvenes entre dieciséis y diecisiete años que, tras ser despojados del empleo, dejaron de percibir prestación alguna por su tiempo de servicio y/o actividad profesional (Furlong, 2006). Esta situación, cada vez más frecuente en otros países, adquirió gran importancia a nivel internacional, convirtiéndose en la categoría utilizada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) para identificar un escenario social que integra a la población juvenil más vulnerable (Serracant, 2012).

En el contexto social actual, donde el joven Ni-Ni es clasificado, desde una organización etaria entre los 16 y 29 años de edad (Eurofound, 2012), es necesario considerar una serie de interrogantes que ponen en duda la eficacia de esta distribución: ¿es acertado ordenar, en términos de edad, a un grupo de jóvenes que presentan características familiares, educativas y laborales heterogéneas y con aspiraciones diferentes en sus diversos recorridos transicionales?, ¿se puede considerar, de forma homogénea, que un joven con dieciocho años presente las mismas necesidades que otro con veintinueve?

Para contribuir a una respuesta reflexiva, se focaliza la atención en la tríada formada por la familia, la escuela y el trabajo. Para mantener el estado de bienestar social, es imprescindible dotar de potencial a la población juvenil en relación a su actividad profesional, lo que permite un proceso de integración en la sociedad actual, caracterizada por trayectorias cada vez más reversibles entre la escuela y el trabajo (Rollnik-Sadowska, 2016). Si bien es cierto que dentro de los procesos de cambio que proliferan en el estado de bienestar en los nuevos tiempos, debido a las complejas permutas que experimentan las sociedades y sus procesos de multiculturalismo, estos procesos “respaldan un paradigma de pluralidad relacional que implica un rediseño general de las políticas sociales en un mundo intercomunicado y globalizado” (Martín Castro, 2010, p. 4), máxime cuando son varios los proveedores de bienestar social encargados de satisfacer las necesidades de los individuos bajo las influencias históricas, sociales, políticas y económicas. Mediante la creación de políticas, el sistema educativo y el mercado laboral deben ofrecer respuestas directas, para que las trayectorias juveniles se produzcan de manera incesante y sólida hacia la consecución de la autonomía económica y residencial (Martín Castro, 2010).

Sin embargo, hay dos cuestiones imprescindibles al quehacer para con la juventud: ¿Qué resultados visibles está consiguiendo el sistema educativo?, su feedback se encuentra en la brecha existente entre los logros y fracasos de los jóvenes que finalizan o no sus estudios. Y la segunda: ¿Qué problemas encuentran los jóvenes para insertarse en el mercado laboral?, tiene su respuesta más fehaciente en la falta de experiencia juvenil, donde varios autores se han acercado a los problemas de inserción laboral de los jóvenes, buscando conocer las causas de esas dificultades (Cardenal de la Nuez, 2006; Casal, Merino, & García, 2011; Martínez García, 2013).

En relación a los vínculos personales que se establecen con ambas instituciones, los jóvenes tendrán más opciones de llegar a la emancipación, entendida como el peldaño final hacia el mundo laboral, en condiciones óptimas y seguras que les permitan llevar una vida previsible y estable, ajustada a sus objetivos de bienestar (Serracant, 2012). No obstante, actualmente sus recorridos transicionales serán diferentes, dependiendo de cómo se desarrolle cada sujeto en un determinado contexto social.

En una segunda instancia, los jóvenes que se encuentran en la situación de estar sin formación ni trabajo y convertidos en el foco principal de las actuaciones políticas, son los más perjudicados por la crisis económica que ha provocado una transformación social en los nuevos estilos de las personas y repercute de forma más intensa en aquellos grupos sociales con mayor riesgo de exclusión social (Castel, 2014). Siguiendo la línea de esta consideración, la crisis constituye una forma diferente de participación para los jóvenes que viven en un escenario donde prevalece la precariedad, la inseguridad y la hostilidad (Stauber, Kovacheva, & Lieshout, 2004), que no garantizan una vida adulta plena. Aunque este contexto ha afectado a los países que conforman el mapa europeo, sus efectos más adversos han recaído en aquellos con un régimen de bienestar familiarista (España, Grecia, Italia y Portugal) como partícipes de un modelo específico, donde la familia asume la carga de la protección de sus individuos y de la red solidaria (Culfaz, 2014; Esping-Andersen, 2000; Tobío, 2013) y el Estado con sus políticas

no consigue llegar a todos de manera equitativa.

En tercer lugar y en este contexto, la edad como categoría de análisis ha sido vinculada a “un dato biológico socialmente manipulado y manipulable” (Bourdieu, 2000, p.114) y pierde valor en consonancia de “realidades sociales juveniles que tienen poco que ver entre ellas a causa de la estructuración de la sociedad en clases sociales” (Valls, 2015, p. 135). Esto permite sugerir una serie de relaciones sociales y de situaciones juveniles que engloban mundos propios totalmente diversos y heterogéneos (Martín Criado, 1998).

Los objetivos de este artículo son (i) explicar, mediante una revisión del estado del arte, los fenómenos más fundamentales que conforman la vida del joven y que influirán -de modo independiente-, el transcurso de sus transiciones: el régimen familiarista que caracteriza a España, el contexto social de los jóvenes, la crisis socioeconómica, la realidad transicional juvenil y “Garantía Juvenil”, como política para revertir el contexto juvenil de los jóvenes para con la formación y el mercado de trabajo; y (ii) dar visibilidad a las experiencias de jóvenes de Málaga, España, a partir de entrevistas biográficas, cuya finalidad es resaltar sus vivencias familiares, educativas y laborales en el transcurso de sus trayectorias hacia el mundo adulto, y discernir cuáles vivencias han modificado sus relaciones en esos ámbitos, así como las dificultades encontradas entre sus diferentes transiciones.

Los cambios juveniles

Las profundas transformaciones del mercado laboral han dado paso a nuevas formas de empleo que, acompañadas de una fuerte crisis económica originada entre 2007 y 2008, han ido combinando varias formas de empleo, desempleo y subempleo (Blanch, 2014). Los jóvenes son uno de los grupos sociales más afectados por las consecuencias de esta crisis socioeconómica que afecta en mayor grado a la población menor de treinta años (Jansen, Jiménez-Martín & Gorjón, 2016), y con aquellos individuos que se encuentran al margen de la sociedad (Castel, 2014).

España, al igual que sus países vecinos del sur de Europa (Portugal, Italia y Grecia) se representan por un régimen familiarista (Esping-Andersen, 2000), conformado por la atribución de una serie de políticas sociales incapaces de contribuir a la autonomía de los jóvenes y que imposibilitan un futuro independiente (Ballesteros, & Sanmartín, 2017). La situación de inactividad formativa y laboral es considerada un atolladero dentro del contexto social juvenil (Eurofound, 2012). Además, este proceso está impregnado por la inestabilidad de las políticas públicas (Du Bois-Reymond & López Blasco, 2004), lo que no contribuye a tránsitos exitosos juveniles hacia el mundo adulto.

El desequilibrio y la fractura existente entre la formación y el empleo agrava de modo irrefutable la situación juvenil, donde las transiciones desde el sistema educativo hacia el mercado laboral se tornan cada vez más azarosas, caracterizadas por trayectorias inseguras que, de ningún modo, presagian un futuro apropiado para los jóvenes más vulnerables (Cardenal de la Nuez, 2006) y tampoco garantizan la inserción segura en un puesto de trabajo. En la delimitación de la juventud, conocer las transiciones juveniles es fundamental para aproximarse de modo más preciso al momento del recorrido entre la etapa juvenil y la adulta, entendido como el acceso a un ciclo caracterizado por la independencia económica y residencial de la familia de origen (Otero, 2011).

El contexto social de los jóvenes, marcado por una crisis socioeconómica que ha derribado los cimientos del estado de bienestar, pone en entredicho la capacidad institucional para afrontar un panorama incierto para el futuro de la población joven más vulnerable. La precariedad y las pocas oportunidades de empleo son premisas que han adquirido un carácter estructural con base en el mercado laboral (Santamaría, 2012). Las transiciones de los jóvenes hacia la madurez están sufriendo un proceso de desestandarización, con trayectorias juveniles cada vez más reversibles e individualizadas, dentro de una sociedad que pone cada vez más trabas a los jóvenes que quieren insertarse en el mercado laboral (Du Bois-Reymond, & López Blanco, 2004). Es en este escenario complejo que aflora este grupo de jóvenes que, por encontrarse sin estudios y sin trabajo (Ni-Ni), son objeto de estudio a nivel científico y político, con la finalidad de ofrecer respuestas mediante una serie de programas formativos y laborales que permitan revertir esta situación carente de oportunidades y expectativas laborales.

Ser joven ‘Ni-Ni’ conlleva una serie de trayectorias y situaciones inscritas en distintas lógicas sociales, tales como el origen socioeconómico y cultural de la familia, la cuestión educativa -entendida por premisas de fracaso o éxito escolar-, la perspectiva de género, la pertenencia a una minoría cultural y/o a la situación de inmigrante, y la experiencia laboral, el principal problema de los jóvenes en el contexto de precariedad en el trabajo (Martínez García, 2013). La flexibilidad y un deterioro importante en las condiciones laborales verifica una rotación constante del cuerpo de trabajo, cada vez más precario en el nuevo modelo neoliberal (De Mauro Rucovsky, 2019; Standing, 2013). Englobar a todos los jóvenes dentro de una misma posición social puede llevar a vaguedades teóricas del concepto, pues se desasiste a todo un entramado social que repercute en los ámbitos más esenciales de un individuo (familia, escuela, economía y trabajo) que cobija la vida del joven y configura, además, la heterogeneidad de formas de ser joven.

La realidad transicional de estos jóvenes con relación en la estructura familiar, educativa y laboral se apuntala en los diferentes procesos biográficos de socialización, desde la pubertad hasta la independencia del hogar familiar, con el acometido de tener actividad profesional y consecuentemente, adquirir un determinado estatus social (Casal, Merino y García, 2011). Debido a las transformaciones estructurales ocasionadas por la crisis socioeconómica, los jóvenes comienzan a vivenciar diversas dificultades en función de los espacios educativos y laborales que les impiden conseguir sus propósitos futuros de autonomía (Marhuenda, 2012). Las transiciones juveniles se concretan en trayectorias de jóvenes que no siempre estudian o que, haciéndolo, no tienen oportunidades de inserción laboral que permita su emancipación e independencia familiar. Ahí se reitera el principal problema de la juventud: la falta de experiencia laboral (Martínez García, 2015). Esto no hace sino aumentar la incertidumbre entre los individuos: continuar estudios superiores para conseguir mayor nivel de cualificación y optar a mayores oportunidades laborales, o a acceder a trabajos en condiciones precarias que los llevan, a corto plazo, a formar parte de la lista de jóvenes Ni-Ni (Serracant, 2012).

Este escenario laboral, enquistado y con un empleo precario e inseguro, supuso un punto de inflexión -a escala europea-, para ofrecer un intento de menguar las altas tasas de desempleo juvenil a través de una serie de iniciativas de empleo (Cabasés Piqué, Pardell, & Serés, 2017). Tras un análisis de la situación laboral de los jóvenes, y como consecuencia de la crisis socioeconómica a finales de la década del 2000, el Consejo Europeo reconoció la difícil situación que comenzaba a instaurarse en el escenario laboral juvenil, poniendo en funcionamiento la Estrategia de Emprendimiento y Empleo Juvenil (EEEJ), implantada en España en septiembre de 2014 (Rodríguez-Soler, & Verd, 2017). Garantía Juvenil fue el programa estrella impulsado para dar estabilidad, formativa y laboral, al grupo de jóvenes que se encontraba en una situación ‘Ni-Ni’, para garantizar que aquellos jóvenes que habían fracasado en sus estudios, abandonado de forma temprana la formación y se encontraban sin trabajo, pudieran recibir una oferta de empleo, tras un periodo de formación y práctica (González Gago, 2017).

La relación de los jóvenes Ni-Ni con la tríada familia, escuela y trabajo

La manera más apropiada de entender los tránsitos que conforman las trayectorias juveniles hacia el mundo adulto, es señalando que parten de realidades y contextos sociales muy desiguales y de una heterogeneidad de características que resaltan la diversidad entre sus individuos (Martin Criado, 1998). Esto comprende a jóvenes que, con mayor o menor grado de vulnerabilidad, provienen de contextos deprimidos y/o de exclusión, o bien, de entornos con un estatus social más elevado y que se inclinan, de forma voluntaria, a formar parte o no, del mercado laboral (Carcillo, Fernández, Konigs, & Minea, 2015). El concepto de desafiliación de Castel (1995) se refiere a jóvenes provenientes de contextos vulnerables cuya situación “no necesariamente equivale a una ausencia completa de vínculos, sino también a la ausencia de inscripción del sujeto en estructuras dadoras de sentido” (1995, p. 349), articulando los vínculos familiares con la debilidad del mercado laboral, donde la falta de oportunidades origina una desunión con la sociedad en la que transitan los jóvenes.

La situación del mercado laboral en España, caracterizada por la temporalidad y la precariedad, coopera con nuevos cambios en las transiciones de los jóvenes, produciéndose una prolongación de la etapa juvenil o juventud tardía (Heinz, 2009) y la adaptación de nuevas estrategias -sobre todo dentro del vínculo familiar-, para mitigar esta situación (Gentile & Valls, 2015). En este sentido, la crisis socioeconómica, llevó al país a un periodo de inestabilidad, donde “jóvenes y no tan jóvenes, se vieron precarizados, postrados en la inseguridad y ante la perspectiva de convertirse en ciudadanos de segunda clase, con derechos restringidos en su propio país” (Standing, 2013, p. 7). Este escenario y para confrontar las complicaciones laborales que la crisis estaba aunando, llevó a los jóvenes a implementar estrategias de defensa en el hogar parental, “para ahorrar dinero y preparar mejor su trayectoria de independencia, sin reducir el propio nivel de bienestar y consumo” y a su vez “aprovechan también para seguir formándose o para explorar las ofertas de empleo en búsqueda de un trabajo acorde con su cualificación” (Gentile & Valls, 2015, p. 120).

En los diferentes ciclos vitales de una persona, pueden darse cambios que afectan la manera que tienen de entender su vida, contextos que varían según las circunstancias familiares, educativas y personales, además de los diferentes contextos sociales donde transcurre su día a día. De esta manera, la llegada a la adultez en circunstancias que ponen en contingencia su desarrollo personal y sus proyectos de vida, aumentan las posibilidades futuras de vivir de forma excluida (Aliena, Fombuena, & García, 2012), no solo de los jóvenes que provienen de diferentes esferas sociales, sino que influencia las conexiones habidas entre los aspectos más inalienables de las personas (Enguita, Mena, & Gómez, 2010). Aunque los jóvenes no convergen en un mismo patrón de conducta, existe un dispositivo de integración que -lejos de concebirlos con repuntes homogéneos-, marca el sesgo dentro de un mismo periodo de tiempo que determina un proceso histórico lleno de cambios sociales y culturales, tecnológicos y espaciales, que nos permite identificar una determinada cohorte de edad (Saintout, 2007).

En un escenario cambiante, donde la templanza de las acciones políticas dirigidas a la juventud ha contribuido al aumento de las desigualdades (Parés i Franzi, & Subirats, 2016), pues transfiguran la realidad juvenil, tornándola más deficiente e inestable. Así, Garantía Juvenil, como política de apoyo a los procesos formativos y laborales para la juventud, no está garantizando una empleabilidad clara, muchas de sus propuestas se van vuelven anacrónicas y necesitan un reajuste que se adapte a las necesidades reales de los jóvenes (Miguélez, 2013). Es prioritario abordar esta situación, ya que no solo dificulta la integración del joven en el mercado laboral, sino que reduce los niveles de equidad y fractura la cohesión social, el avance educativo, cultural, social y económico (Tarabini, 2015).

La ausencia de respuestas políticas que aborden esta situación juvenil, deriva del desconcierto e incomprensión de las vidas juveniles, así como de la intransigencia y/o rigidez en las formas de vida de los jóvenes (Aliena, Fombuena, & García, 2012). Por consiguiente, la construcción paulatina de sus vidas, se remodelará según los diferentes itinerarios que elijan, y donde la relación con la tríada familia, escuela y trabajo será fundamental en la construcción de sus biografías (Casal, Merino, & García, 2011).

La tríada familiar

Esta estructura encuentra su máximo referente en la institución familiar, considerada el primer agente de socialización y uno de los pilares fundamentales en la vida de los individuos. Es el elemento principal que alude al bienestar personal del joven, da el sustento sentimental y emocional necesario, además de satisfacer las necesidades materiales en las primeras etapas de la vida, infantil y juvenil (Marhuenda, 2012). Con las dificultades presentes de los jóvenes para acceder a un puesto de trabajo, la familia se encarga de otorgar el sustento principal del individuo para el desempeño de sus necesidades económicas y residenciales, lo que hace perdurar las desigualdades entre generaciones (Gentile, & Valls, 2015). En consonancia, esta relación no perecedera puede convertirse en un componente negativo en la trayectoria juvenil hacia la emancipación, con trayectorias desdibujadas en las futuras transiciones educativas y laborales.

La tríada educativa

El segundo anclaje de esta tríada, lo forma la estructura educativa formal, el escenario donde el joven comienza la construcción de su itinerario formativo. La transición educativa, previo paso para la inserción en el mercado laboral, se debe medir con base en varios indicadores. El primero de ellos se refiere al momento en el que se desarrolla la transición, cuando el joven abandona o deja sus estudios, ya sean finalizados o no. En segundo lugar, el interludio de años en los que se produce dicha transición. Por último, la heterogeneidad de características que presenta el joven en relación al factor económico, sexo, origen social, contexto donde realiza sus trayectorias y riesgo de pobreza y/o de vulnerabilidad (Sánchez Galán, & Moreno Mínguez, 2018).

Los objetivos que se proclaman para la institución escolar, definidos en cualificación, desarrollo personal y formación, parecen derivar en procesos de triunfo y/o fracaso en la valoración general de cada individuo en su andadura escolar (Enguita, Mena, & Riviere, 2010). En la actualidad, finalizar los estudios tampoco garantiza encontrar un trabajo estable, debido a las condiciones precarias que presenta el mercado de trabajo actualmente, caracterizado por la hostilidad y la inseguridad laboral (Stauber, Kovacheva, & Lieshout, 2004). Por este motivo, en los distintos grados de éxito o de fracaso que presentan los jóvenes hay que tener en consideración las dimensiones personales, emocionales y biográficas (Escudero, González, & Martínez, 2009).

La tríada laboral

La estructura del sistema laboral es la finalización de una transición marcada por el fin de los estudios y la integración en el mercado laboral para emprender una vida independiente y autónoma (Beck, 1998). No obstante, la llegada a la vida adulta está condicionada por varios aspectos: (i) las expectativas e intereses de los jóvenes; (ii) la clase social y las condiciones de vida que influyen en las decisiones que toman; y (iii) la experiencia laboral, el principal problema de inserción en el mercado de trabajo (Martínez García, 2015), donde los cambios relacionados a componentes económicos que se producen en el ámbito laboral, sirven de engranaje para la difícil situación juvenil (López Blasco, 2005).

La búsqueda activa de empleo no siempre resulta fructífera para muchos jóvenes, que se ven obligados a participar en cualquier tipo de actividad profesional para poder subsistir, o bien, permanecer en situación de inactividad, si encuentran en la familia el apoyo que necesitan para cubrir sus necesidades económicas (Assad, & Levison, 2013).

Un tránsito adecuado entre el sistema educativo y el mercado laboral, aunque no afiance una integración plena y segura para conseguir una vida independiente fuera del flujo familiar, sí contribuye a que los jóvenes tengan más oportunidades de acceso a un trabajo (Moreno Mínguez, 2017). El ensamblaje de las variables familiares, educativas y laborales repercutirá en la provisión de las biografías juveniles, en las decisiones que los jóvenes toman, en sus diferentes itinerarios y trayectorias. Por ello, dar voz y visibilidad a los jóvenes ayudará a comprender, de modo más directo y personal, cómo estos factores han ido transformando sus diferentes formas de entender sus vidas. La complejidad de este recorrido hacia la entrada a la vida adulta denota la variedad de transiciones juveniles que, lejos de adoptar un camino lineal, son imprevisibles e inestables. Familia, educación y trabajo se complementan de forma extendida en “patrones de acceso a la vida activa no sólo flexibles sino también temporales y singulares que necesitan ser estudiados considerando las peculiaridades de cada persona” (Parrilla, Gallego, & Moriña, 2009, p. 217).

Método

En el transcurso de su propia experiencia, los seres humanos interpretan sus diferentes recorridos transicionales a través de relatos de vida. Mediante la narración, las personas expresan lo que son, lo que han vivido y cómo se sienten. Para conocer el mundo del otro, es necesario introducirse en su vida a través de la historia oral (Moriña, 2017). Además de dar a conocer la precaria situación de los jóvenes en el mercado laboral, es importante otorgarles voz para visibilizar sus vivencias en forma de entrevista y así tener un acercamiento más verídico sobre el significado que ellos mismos le dan a su vida.

Participantes

Se entrevistó a ocho jóvenes ‘Ni-Ni’ de la provincia de Málaga, Andalucía (España), entre los 17 y 28 años de edad con relación a sus trayectorias familiares, educativas y laborales. Cabe señalar que la Unión Europea y la OCDE definen la franja de edad, para referirse a los jóvenes Ni-Ni, entre los dieciséis y veintinueve años de edad, por ello los jóvenes entrevistados comprenden estas edades, además de encontrarse sin formación y sin empleo, independientemente de su estatus social.

Las entrevistas tuvieron la finalidad de conocer inquietudes, limitaciones, problemas y vivencias de estos jóvenes en relación a las instituciones familiar, educativa y laboral. Asimismo, no se representan sus historias de vida en su totalidad, sino aquellos fragmentos que ayudan a valorar cómo interpretan sus trayectorias y la manera de transitar hacia el mundo adulto.

Todos los participantes estaban inscritos en el programa Garantía Juvenil, y se encontraban en una situación de inoperancia formativa y laboral, por lo que reunían los parámetros necesarios para ser incluidos en ese programa. No todos los sujetos entrevistados proceden de contextos de vulnerabilidad social, pues hay casos de jóvenes con alta cualificación y con un estatus social elevado y, por consiguiente, al estar en situación ‘Ni-Ni’, el programa de Garantía Juvenil también los requiere para con su propósito social. La muestra ha sido realizada mediante saturación de la información. La Tabla 1 describe características familiares, educativas y laborales de los jóvenes participantes.

Tabla 1

Entrevistados según sexo, edad y experiencia familiar, educativa y laboral

Entrevistado Edad Género Experiencia familiar Experiencia Educativa Experiencia Laboral
E1 28 Mujer Positiva (padres implicados) Positiva (licenciatura + máster) padres con recursos económicos Positiva: experiencia laboral fuera de España Negativa: actualmente se encuentra en paro2
E2 27 Mujer Negativa (padres drogadictos y no implicados) Negativa (padres no implicados en sus estudios). Estudios terminados: Educación Secundaria Obligatoria Positiva: ha estado trabajando Negativa: trabajos precarios y temporales Actualidad: en paro
E3 22 Hombre Positiva (no conoce a padre pero buena relación con su madre) Negativa (enfermedad de la madre- repetición de varios cursos) Estudios terminados: Ciclo Grado Medio Positiva: ha estado trabajando en varios empleos Negativa: trabajos precarios y temporales Actualidad: en paro
E4 17 Hombre Negativa (muchos problemas de dinero, padres separados) Negativa (padres separados, no implicación en sus estudios). Estudios terminados: Educación Secundaria Obligatoria Nunca ha trabajado
E5 19 Hombre Positiva (buena relación con los padres) Negativa (abandonó Bachillerato) Estudios terminados: Educación Secundaria Obligatoria Positivo: ha estado trabajando en temporada de verano Negativo: sin contrato Actualidad: en paro
E6 21 Hombre Negativa (relación conflictiva con los padres) Negativa (abandonó Bachillerato) Estudios terminados: Educación Secundaria Obligatoria Positivo: ha estado trabajando. Negativo: sin contrato Actualidad: en paro
E7 24 Hombre Positiva (aunque padres poco implicados) Negativa: ha tenido muchas dificultades para superar sus estudios. Positiva: Acabó el Bachillerato. Nunca ha trabajado
E8 21 Mujer Positiva (padres muy implicados) Negativa (ha sufrido acoso por ser Asperger) Positiva: ha conseguido superar sus estudios Estudios terminados: Ciclo de Grado Medio. Negativa, por su situación y condición no tiene oportunidades reales de empleo. Actualidad: en paro

[i] Fuente: Elaboración propia.

Consideraciones éticas

Las cuestiones éticas y de confidencialidad, fueron establecidas conforme a la coordinación del Proyecto Europeo Young Adullt. Para cumplir con los estándares éticos que refieren a la confidencialidad entre las partes implicadas en el estudio, los entrevistados tuvieron que leer y firmar un consentimiento informado sobre la actividad. Este documento insiste en la importancia de la protección de los datos personales que implican a los participantes entrevistados, dando la posibilidad, además, de retirarse de forma voluntaria en cualquier momento que no se sintieran cómodos. Además, previo a la entrevista, los participantes fueron conocedores de forma oral sobre la actividad y el desarrollo de la misma.

Instrumentos

Como técnica de recogida de datos, se utilizó la entrevista biográfica, donde se analiza los fragmentos más relevantes que dan consistencia y profundidad al texto. Las entrevistas fueron efectuadas en dos tiempos, primero, para un acercamiento con el entrevistado, mediante el lanzamiento de una pregunta abierta, donde pudo disponer de forma libre, de tiempo para hablar de su ciclo biográfico, desde la infancia, hasta el día de la entrevista, destacando los aspectos y/o experiencias más notorias en la infancia, familia, etapa escolar y experiencia en el mercado laboral. Y un segundo momento, que derivó en una entrevista semi-estructurada dividida en tres bloques de contenidos: trayectoria familiar, trayectoria educativa y trayectoria laboral.

Cada entrevista tuvo una duración aproximada de una hora y fue grabada en soporte digital para registrar los audios y su análisis posterior.

Análisis

Se realizó un análisis de contenido (López Noguero, 2002), mediante el cual se organizó y analizó la información recabada relativa a las trayectorias juveniles de jóvenes en sus ámbitos familiares, educativos y laborales. Se efectuó el análisis en profundidad de las entrevistas biográficas realizadas a jóvenes Ni-Ni, donde se corrobora la existencia de varios condicionantes que influyen en las diferentes transiciones que realizan hacía la edad adulta.

La estrategia metodológica desarrollada examina tanto aspectos teóricos, fundamentados en los hechos, como aspectos subjetivos, donde se aborda la cuestión metodológica con la combinación de lo descriptivo, con el análisis comprensivo de las vivencias y las experiencias que dan sentido a las vidas y a las diferentes trayectorias juveniles.

Resultados

En los fragmentos de vida que se presenta, los jóvenes manifiestan el éxito y/o fracaso en sus transiciones hacia la consecución de un empleo y a los inicios de la etapa adulta. Ciertos fundamentos, como el origen social, el nivel socioeconómico, el nivel educativo de los padres, la relación entre iguales o la experiencia educativa, son aspectos que influyen en sus transiciones y condicionan sus posiciones en relación a otros jóvenes. El contexto principal en el que los jóvenes comienzan a erigir sus expectativas de futuro, se fragua dentro del sistema educativo, donde comienzan a convertirse en individuos para la producción y su vinculación final con esta institución posibilitará de forma significativa su condición futura de éxito y/o fracaso, sin que ninguna de estas dos situaciones sea provista con exactitud. Asimismo, esta heterogeneidad de características es visible en las diferentes maneras de ser joven, sus experiencias cotidianas, sus modos de comportarse, la diversidad de formas de afrontar los problemas, y sus estilos de vida, entre otras (Kaplan, & Szapu, 2019).

Interpretaciones juveniles en la construcción de sus biografías

En un escenario de crisis socioeconómica, los procesos de transición juvenil hacia la emancipación se fueron dificultando. En esta situación confusa, los jóvenes son los individuos más susceptibles a las consecuencias de los movimientos económicos que representan un mercado laboral opaco, que dificulta la emancipación residencial y/o la creación de nuevos núcleos familiares (Sánchez Galán, & Moreno Mínguez, 2018). A continuación, se detalla sus impresiones, divididas en las tres tríadas que vertebran este trabajo: familiar, educativa y laboral.

Experiencias juveniles en la tríada familiar

Desde la relación que establecen con el contexto familiar, la crisis económica ha reducido los recursos de aquellos individuos que -tras la irrupción de la misma-, se han visto desprovistos de un empleo para llevar una vida plena. Este nuevo escenario ha ocasionado nuevas formas de reajuste familiar, donde la familia se erige como el pilar fundamental para garantizar -debido a la escasez de políticas sociales-, el bienestar de sus individuos (Gentile, & Valls, 2015; Tobío, 2013).

‘Gracias al apoyo familiar no me he visto en la necesidad de elegir. Yo en ese aspecto la verdad es que me considero afortunada. Lo que sí es verdad es que, aunque tengas todas las facilidades económicas el tema del desempleo me preocupa mucho y la situación actual da miedo‘ (Entrevistada E1, 28 años)

Sin embargo, la familia y, principalmente la relación que exista con los cónyuges, también puede propender a garantizar situaciones de inestabilidad emocional y educativa entre sus individuos.

‘No tenía apoyo de mi familia, mi madre, que se separó de mi padre, se echó a otra pareja, y íbamos al instituto cuando nos parecía, cuando no, nos parecía, no, nadie nos regañaba, nadie nos exigía nada, éramos libres en verdad porque la educación la hemos tenido, pero no como realmente se merece una persona, creo yo’ (Entrevistada E2, 27 años).

Dentro del ámbito familiar, también se reproducen desigualdades. El origen social del joven tiene un peso muy importante en las posibilidades futuras de éxito y de fracaso en sus decisiones futuras y resultados escolares, también el nivel cultural, donde el lenguaje empleado en el hogar por parte de sus padres, denotará cambios en los niveles educativos (Martín Criado, 2018). De manera que el contexto donde el joven realice sus primeras transiciones y comience a construir sus diferentes biografías marcará de una forma u otra, sus diferentes trayectorias. Otra variable que incide en lo expuesto es el nivel socioeconómico de la familia y la relación entre sus diferentes miembros, características fundamentales que modifican sus posibilidades de vivir de una manera u otra. El siguiente fragmento es ejemplo de ello:

‘Hemos tenido muchos problemas de dinero. Mi madre siempre trabaja, solo la veo por la noche. Esta situación me hizo madurar antes de tiempo ya que yo me tenía que encargar de las cosas de la casa y de mis hermanos pequeños, apenas estudiaba. Hemos pasado muchas faltas’ (Entrevistado E4, 17 años).

En el transcurso de las entrevistas se aprecia que la motivación y la autoestima de los jóvenes, son características fundamentales en su desarrollo personal. Así, la preocupación de los padres por sus estudios, el apoyo que reciben en sus decisiones y el vínculo personal que emana entre padres e hijos, contribuirá de forma positiva y/o negativa a que las transiciones futuras se realicen de forma más pragmática.

‘Yo me he criado con mi madre, porque mis padres se separaron y no, desde chiquitín yo no lo conocí nunca. Y muy bien la verdad, mi madre ha hecho todo lo que no ha hecho él. Ella ha estado siempre muy pendiente de mí, en que yo estudie’ (Entrevistado E5, 19 años).

Por último, hay que considerar una amalgama de acontecimientos que afectan al transcurso de sus trayectorias, como el consumo de estupefacientes, infracciones delictivas y situaciones de paro y precariedad, referidas por Casal, Masjoan y Planas (1987) a finales de la década de los ochenta y aún vigentes.

‘Me acostaba a las tres, a las cuatro de la mañana, y me levantaba a las seis y media o siete de la mañana para empezar a fumar marihuana. Empecé como con catorce o quince años a fumar, por un colega que se venía a mi casa. Ya después mi colega dejó de fumar, pero yo seguía fumando. Y ya toda la gente de todos los círculos con la amistad que tenía eran de eso, hasta que ya pues los dejaba de lado. Yo antes tenía una memoria perfecta y a causa del cannabis y todas esas cosas pues noto que ya no tengo tanta, además perdí mis años en la escuela, no hacía nada y problemas en casa’ (Entrevistado E3, 22 años).

Experiencias juveniles en la tríada educativa

Para entender las disfuncionalidades existentes en el sistema educativo en relación a la andadura escolar de la juventud (Gentile, & Valls, 2015), es necesario entender las relaciones que se producen entre las diferentes instituciones familiares y educativas en función a las expectativas y logros educativos.

Los trabajos realizados por Martín Criado y Gómez Bueno a partir de los datos analizados de la Encuesta Social 2010 “Educación y hogares en Andalucía” realizada por el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA), ponen en relieve los expedientes escolares y los diferentes cuestionarios a padres e hijos de doce y dieciséis años. Entre sus resultados más destacables, ambos autores recalcan una transformación entre la correlación de las clases populares y la escuela, donde las expectativas parecen estar muy relacionadas al origen social y el rendimiento escolar, de modo que estos acontecimientos transforman dichas probabilidades.

Cuando se hace referencia al origen social no se hace en función de las aspiraciones fraternales ni de los elementos de apoyo, sino de aquellas carencias que tienen que ver con los recursos culturales y económicos de la familia de origen, donde la política deberá dejar de moralizar a las clases con un estatus social y económico bajo y trabajar para lograr mitigar estas carencias (Martín Criado & Gómez Bueno, 2016).

Nadie puede poner en duda la labor que realiza la escuela en la vida de los jóvenes: forma, instruye y enseña. Sin embargo, también lleva a cabo fórmulas de exclusión cuando reparte títulos a todos los individuos que consiguen aprobar y no lo hace para aquellos que fracasan y no consiguen superar las expectativas que el sistema educativo y la administración pone sobre ellos (Martín Criado, 2018).

‘Yo nunca he estado enganchado, lo he hecho siempre porque tengo que terminarlo. La escuela como es obligatoria hasta los 16 pues tienes que estar’ (Entrevistado E6, 21 años)

Dentro de este contexto educativo influye, además, aparte de lo ya comentado en relación al origen social y al contexto socio-cultural (Curran, & Tarabini, 2015), la red de relaciones entre los aspectos más personales del joven y la vinculación de los mismos con todos los agentes que forman el sistema educativo (Enguita, Mena, & Gómez, 2010). Por ejemplo, conforme al primer extracto de entrevista, la relación con el profesor de clase tiene su importancia, mientras que, en el segundo, recae en las relaciones con el grupo de iguales.

‘Nos trajeron a un profesor que me estuvo torturando hasta sexto de primaria, me decía que era la más tonta del mundo y me echaba al pasillo y encima mis compañeros siempre estaban llamándome la gorda, la rarita’ (Entrevistada E8, 21 años)

‘Mi novia primera sí me decía estudia, estudia, o trabaja, me buscaba todo lo que podía de trabajo, me decía que me hiciera algo. Si hubiera seguido con ella por lo menos fuera sido, yo también, un poco más formal y eso…’ (Entrevistado E3, 22 años)

Por todas estas consideraciones, las diferentes transiciones juveniles no pueden ser sopesadas de la misma forma ni con la misma magnitud. Todas parten de realidades muy heterogéneas y vinculadas a una diversidad de situaciones que se interrelacionan entre sí en un determinado periodo de tiempo: tener hijos a cargo, vivir en casa familiar, estar trabajando o en búsqueda de empleo, vuelta al sistema educativo formal, realizar cursos de reciclaje formativo, tener responsabilidades familiares, entre otras, que no permiten llevar una vida estable, independiente y segura (Urraco, 2016), además de no garantizar, una vez finalizados los estudios, el ingreso en el mercado laboral (Cardenal de la Nuez, 2006).

Experiencias juveniles en la tríada laboral

Todas estas repercusiones sociales van a influir en la transición hacia el mercado laboral, que, deteriorado por la crisis económica, ha supuesto una pérdida en las posibilidades individuales y personales de llevar una vida digna y de integración en la sociedad, cada vez más cambiante y excluyente (Castel, 2014).

Este contexto no hace sino aumentar la incertidumbre entre aquellos jóvenes que se encuentran en una situación de inactividad formativa y laboral. Esta forma de entender la situación laboral de los jóvenes agrava aún más el estigma social sobre ellos, además de ser fustigados política y mediáticamente con categorías que damnifican su condición social, se encuentran con una barrera que hace más difícil la inserción al mercado de trabajo como es la experiencia laboral (Martínez García, 2013). A continuación, se expone varios relatos de jóvenes para recalcar la importancia que tiene esto en sus vidas.

‘La experiencia es un problema, porque todos los trabajos quieren experiencia mínima de un año. Si nadie te da una oportunidad, como se suele decir... ¿cuándo vas a tener la experiencia?’ (Entrevistado E7, 24 años)

‘Los estudiantes universitarios, por ejemplo, se tiran haciendo una carrera años y años y después salen que no saben para dónde tirar, nada más con el bolígrafo escribiendo y después a la hora de trabajar no saben cómo hacerlo’ (Entrevistado E3, 22 años).

‘No tengo mucha experiencia laboral. A mí trabajar no me costaría, pero... ¿sabes...? el arranque ese sería difícil porque no, tú a mí me metes de camarero y no sé hacer nada, pero... No sé, a lo mejor si me enseñan, sí que podría, pero sin experiencia…’ (Entrevistado E5, 19 años)

Esta difícil situación que padece, en un mayor grado, la población joven menor de 29 años, lleva implícita las consecuencias más dramáticas de un mercado laboral muy precarizado (Jansen, Jiménez-Martín, & Gorjón, 2016). Muchos jóvenes confrontan esta falta de oportunidades aceptando trabajos sin beneficios a largo plazo, actividad conocida como economía sumergida, conocidos comúnmente como trabajos en “b”, que atentan contra sus derechos laborales (Jiménez, & Martínez Pardo del Valle, 2013).

‘Tengo ahora 21 años y llevo por 5 años y medio parado3, he estado trabajando, pero sin contrato y sin nada en una carnicería, en una tienda de segunda mano y eso, pero sin contrato y sin nada, y pagándome una mierda’ (Entrevistado E6, 21 años)

Sin embargo, la falta de oportunidades reales para encontrar un empleo dentro del país ha propiciado otras salidas para garantizar su futuro. De este modo, la búsqueda de otras experiencias laborales fuera de España se ha convertido en una opción viable para aquellos que tienen recursos económicos para “buscarse la vida” en otro país (Gentile & Valls, 2015).

‘Al día siguiente de acabar la carrera, me compré mi billete de avión y me fui a Londres a buscar trabajo, estuve dos años’ (Entrevistada E1, 28 años)

Discusión y conclusiones

Los jóvenes ‘Ni-Ni’ experimentan una desvinculación formativa y laboral que no les permite llevar una vida estable. Entran y salen continuamente del contexto escolar, reanudando estudios o volviendo a interrumpirlos, consecuencia directa de la situación del mercado laboral, sin garantías y precarizado. En ocasiones, salen de esta situación vulnerable y en otras circunstancias entran de nuevo con mayores dificultades (no pueden seguir estudiando, situación de paro en sus progenitores).

Los estudios de Gentile y Valls, (2015), Marhuenda (2012), y Martín Criado (2018), destacan la importancia de la familia en las transiciones de los jóvenes, ellos afirman, y las entrevistas lo ratifican, que los padres con un estatus económico, social y humano mayor, y cuentan con más estrategias de empoderamiento para apoyar a sus hijos en su experiencia escolar. Asimismo, refuerzan su motivación y ofrecen nuevos horizontes de inserción, por ejemplo, posibilitando su experiencia laboral fuera de España. De esta manera, los factores socioeconómicos y el origen social -donde comienzan a fraguarse sus trayectorias de vida-, definirán sus oportunidades futuras.

La segunda estructura que se propone como fundamental en la vida del joven, es el sistema educativo. Desde este paradigma, la trayectoria educativa juvenil determina los elementos clave en sus diferentes itinerarios de éxito y/o fracaso u abandono. Tendrán más oportunidades aquellos individuos que superen con éxito las exigencias escolares del sistema en contraposición de aquellos jóvenes que se quedan a mitad de su andadura educativa, y tendrán más problemas de acceso a un puesto de trabajo con mejores garantías. dentro del escenario educativo, los jóvenes proporcionan una importancia considerable a la relación que se establece con los docentes y con sus compañeros de clase o grupo de iguales, circunstancias que, según como se fomenten, repercutirán en sus experiencias y desempeño escolar, además del origen socio-cultural de la familia y su red de relaciones.

La estructura laboral es el cauce final para complementar transiciones hacia la vida adulta y la emancipación residencial y económica. El problema principal radica en la experiencia laboral de los jóvenes y en las dificultades que tienen, en consecuencia, para acceder a un puesto de trabajo que garantice sus necesidades. De esta forma, el escenario actual de empleo -caracterizado por su inestabilidad y temporalidad-, es el parámetro imperante en la sociedad y, de no haber inversión en políticas activas de empleo, será también la disonancia que imperará en el futuro. Los jóvenes continuarán a retrasar su emancipación, a volver a la casa familiar y a adoptar otras estrategias que les ayude a ahorrar y a conseguir mejores oportunidades futuras.

Es posible vislumbrar dos desafíos para luchar contra esta precaria situación juvenil. El primero de ellos es deconstruir la etiqueta peyorativa (NI-NI), que no refleja la heterogeneidad de situaciones en las que se encuentra un joven en el transcurso de su trayectoria. En consecuencia, y en relación con los nuevos espacios familiares, educativos y laborales en los que transitan los individuos, asistimos a nuevas formas de ser y sentirse joven, que no tiene relación con la etiqueta peyorativa que los responsabiliza de su condición Ni-Ni, sino que son -de forma metafórica-, un reflejo que pone en juicio de valor la calidad de las acciones y programas políticos para revertir este escenario juvenil. De manera que se puede hacer referencia -siguiendo el trabajo de Guy Standing (2013) y en términos de la expresión del precariado como nueva clase social-, a un parámetro juvenil diferente; los ‘jóvenes espejo’ quienes reflejan continuamente las formas actuales por donde transitan hacia el mundo adulto. El segundo desafío es crear políticas sociales efectivas, que escenifiquen a los jóvenes en el desempeño de su actividad educativa y profesional, con mejoras en sus condiciones laborales.

Referencias

1 

Aliena, R., Fombuena, J., & García, A. (2012). No es país para jóvenes: Los servicios sociales, la vida adulta y la exclusión social. Revistas de Estudios de Juventud, 97, 63-76.

R. Aliena J. Fombuena A. García 2012No es país para jóvenes: Los servicios sociales, la vida adulta y la exclusión socialRevistas de Estudios de Juventud976376

2 

Assad, R., & Levison, D. (2013). Employment for youth: A growing challenge for the global community. Working Paper, 7, 1-77.

R. Assad D. Levison 2013Employment for youth: A growing challenge for the global communityWorking Paper7177

3 

Ballesteros, J. C., & Sanmartín, A. (2017). Emancipación en tiempos de crisis. Revista de Estudios de Juventud, 116, 143-154.

J. C. Ballesteros A. Sanmartín 2017Emancipación en tiempos de crisisRevista de Estudios de Juventud116143154

4 

Beck, U. (1998). La sociedad del riesgo: Hacia una nueva modernidad. Barcelona, España: Paidós.

U Beck 1998La sociedad del riesgo: Hacia una nueva modernidadBarcelona, EspañaPaidós

5 

Blanch, J. M. (2014). La juventud NINI, un agujero negro psicosocial. Revista Psicologia: Organizações e Trabalho, 14(4), 355-366.

J. M. Blanch 2014La juventud NINI, un agujero negro psicosocialRevista Psicologia: Organizações e Trabalho144355366

6 

Bolívar, A. (2016). Las historias de vida y construcción de identidades profesionales. En M. H. Abrahão, L. Frison, & C. Barreiro (Eds), A nova aventura (auto) biográfica , Tomo I (pp. 251-287). Porto Alegre, Brasil: Edipucrs.

A Bolívar 2016Las historias de vida y construcción de identidades profesionales M. H. Abrahão L. Frison C. Barreiro A nova aventura (auto) biográficaI251287Porto Alegre, BrasilEdipucrs

7 

Bourdieu, P. (2000). Cuestiones de Sociología. Madrid, España: Istmo.

P Bourdieu 2000Cuestiones de SociologíaMadrid, EspañaIstmo

8 

Cabasés Piqué, M. A., Pardell Veà, A., & Serés Cabasés, À. (2017). El modelo de empleo juvenil en España (2013-2016). Política y Sociedad, 54(3), 737-759.

M. A. Cabasés Piqué A. Pardell Veà À. Serés Cabasés 2017El modelo de empleo juvenil en España (2013-2016)Política y Sociedad543737759

9 

Casal, J., Masjoan, J. M., & Planas, J. (1987). Elementos para un análisis sociológico de la transición a la vida adulta. Verano, 88(1), 97-194.

J. Casal J. M. Masjoan J. Planas 1987Elementos para un análisis sociológico de la transición a la vida adultaVerano88197194

10 

Casal, J., Merino, R., & García, M., (2011). Pasado y futuro del estudio sobre la transición de los jóvenes. Papers, 96(4), 1139-1162. https://doi.org/10.5565/rev/papers/v96n4.167

J. Casal R. Merino M. García 2011Pasado y futuro del estudio sobre la transición de los jóvenesPapers96411391162 https://doi.org/10.5565/rev/papers/v96n4.167

11 

Carcillo, S., Fernández, R., Königs, S., & Minea, A. (2015). NEET youth in the aftermath of the crisis: Challenges and policies. OECD Social, Employment and Migration. Paris, France: OECD, Working Papers, 164. https://dx.doi.org/10.1787/5js6363503f6-en

S. Carcillo R. Fernández S. Königs A. Minea 2015NEET youth in the aftermath of the crisis: Challenges and policies. OECD Social, Employment and Migration. Paris, France: OECDWorking Papers164 https://dx.doi.org/10.1787/5js6363503f6-en

12 

Cardenal de la Nuez, M. E. (2006). El paso a la vida adulta: Dilemas y estrategias ante el empleo flexible. Madrid, España: CIS.

M. E. Cardenal de la Nuez 2006El paso a la vida adulta: Dilemas y estrategias ante el empleo flexibleMadrid, EspañaCIS

13 

Castel, R. (1995). Las metamorfosis de la cuestión social: Una crónica del salariado. Buenos Aires, Argentina: Paidós Ibérica.

R Castel 1995Las metamorfosis de la cuestión social: Una crónica del salariadoBuenos Aires, ArgentinaPaidós Ibérica

14 

Castel, R. (2014). Los riesgos de exclusión social en un contexto de incertidumbre. Revista Internacional de Sociología, 72(1), 15-24. https://doi.org/10.3989/ris.2013.03.18

R Castel 2014Los riesgos de exclusión social en un contexto de incertidumbreRevista Internacional de Sociología7211524 https://doi.org/10.3989/ris.2013.03.18

15 

Cornejo, M. (2006). El enfoque biográfico: Trayectorias, desarrollos teóricos y perspectivas. Psykhe, 15, 95-106.

M Cornejo 2006El enfoque biográfico: Trayectorias, desarrollos teóricos y perspectivasPsykhe1595106

16 

Culfaz, E. (2014). El régimen del bienestar del Sur de Europa y los efectos de la crisis 2007 en el bienestar de España. Papeles de Europa, 27(1), 105-136. http://dx.doi.org/10.5209/rev_PADE.2014.v27.n1.47014

E Culfaz 2014El régimen del bienestar del Sur de Europa y los efectos de la crisis 2007 en el bienestar de EspañaPapeles de Europa271105136 http://dx.doi.org/10.5209/rev_PADE.2014.v27.n1.47014

17 

Curran, M., & Tarabini, A. (2015). El efecto de la clase social en las decisiones educativas: un análisis de las oportunidades, creencias y deseos educativos de los jóvenes. Revista de Investigación en Educación, 13(1), 7-26.

M. Curran A. Tarabini 2015El efecto de la clase social en las decisiones educativas: un análisis de las oportunidades, creencias y deseos educativos de los jóvenesRevista de Investigación en Educación131726

18 

De Mauro Rucovsky, M. (2019). Rotar en la precariedad o sobre el trabajo de los jóvenes. A Contra Corriente, Revista de Estudios Latinoamericanos, 16(3), 139-160.

M De Mauro Rucovsky 2019Rotar en la precariedad o sobre el trabajo de los jóvenes. A Contra CorrienteRevista de Estudios Latinoamericanos163139160

19 

Du Bois-Reymond, M., & López Blasco, A. (2004). Transiciones tipo yo-yo y trayectorias fallidas: Hacia las políticas integradas de transición para los jóvenes europeos. Libro estudios juveniles, 65, 11-29.

M. Du Bois-Reymond A. López Blasco 2004Transiciones tipo yo-yo y trayectorias fallidas: Hacia las políticas integradas de transición para los jóvenes europeosLibro estudios juveniles651129

20 

Enguita, F., Mena, L., & Gómez, J. (2010). Fracaso y abandono escolar en España. Barcelona, España: Colección de Estudios Sociales de La Caixa.

F. Enguita L. Mena J. Gómez 2010Fracaso y abandono escolar en EspañaBarcelona, EspañaColección de Estudios Sociales de La Caixa

21 

Escudero, J. M., González, M. T., & Martínez, B. (2009). El fracaso escolar como exclusión educativa: comprensión, políticas y prácticas. Revista Iberoamericana de Educación, 50, 41-64.

J. M. Escudero M. T. González B. Martínez 2009El fracaso escolar como exclusión educativa: comprensión, políticas y prácticasRevista Iberoamericana de Educación504164

22 

Esping-Andersen, G. (2000). Fundamentos sociales en las economías postindustriales. Barcelona, España: Ariel.

G Esping-Andersen 2000Fundamentos sociales en las economías postindustrialesBarcelona, EspañaAriel

23 

Eurofound (2012). NEETs - young people not in employment, education or training: Characteristics, costs and policy responses in Europe. Executive summary. Vaduz, Luxembourg: European Union Publications Office. http://dx.doi.org/10.2806/41578

Eurofound 2012NEETs - young people not in employment, education or training: Characteristics, costs and policy responses in Europe. Executive summaryVaduz, LuxembourgEuropean Union Publications Office http://dx.doi.org/10.2806/41578

24 

Furlong, A. (2006). Not a very NEET solution: Representing problematic labour market transitions among early school-leavers. Work, Employment and Society, 20(3), 553-569.

A Furlong 2006Not a very NEET solution: Representing problematic labour market transitions among early school-leaversWork, Employment and Society203553569

25 

Gentile, A., & Valls, F. (2015). La intensificación de la inestabilidad laboral entre los jóvenes en España: ¿Una cuestión crítica para el relevo intergeneracional? Panorama Social, 22, 111-125.

A. Gentile F. Valls 2015La intensificación de la inestabilidad laboral entre los jóvenes en España: ¿Una cuestión crítica para el relevo intergeneracional?Panorama Social22111125

26 

González Gago, E. (2017). El acceso de la juventud en situación de exclusión a los programas de empleo juvenil. Bruselas, Bélgica: Comisión Europea, Dirección General de Comunicación.

E González Gago 2017El acceso de la juventud en situación de exclusión a los programas de empleo juvenilBruselas, BélgicaComisión Europea, Dirección General de Comunicación

27 

Heinz, W. (2009). Youth transitions in an age of uncertainty. In A. Furlong (Ed.), Handbook of youth and young adulthood: New perspectives and agendas (pp. 3-13.). Nueva York, NY: Routledge.

W Heinz 2009Youth transitions in an age of uncertainty A. Furlong Handbook of youth and young adulthood: New perspectives and agendas313Nueva York, NYRoutledge

28 

Jansen, M., Jiménez-Martín, S., & Gorjón, L. (2016). El legado de la crisis: El mercado de trabajo español y las secuelas de la gran recesión. Madrid, España: Fundación FEDEA.

M. Jansen S. Jiménez-Martín L. Gorjón 2016El legado de la crisis: El mercado de trabajo español y las secuelas de la gran recesiónMadrid, EspañaFundación FEDEA

29 

Jiménez, A., & Martínez-Pardo del Valle, R. (2013). La economía sumergida en España. Madrid, España: Fundación de Estudios Financieros.

A. Jiménez R. Martínez-Pardo del Valle 2013La economía sumergida en EspañaMadrid, EspañaFundación de Estudios Financieros

30 

Kaplan, C. V., & Szapu, E. (2019). Jóvenes y subjetividad negada: Apuntes para pensar la intervención socioeducativa sobre prácticas autolesivas y suicidio. Psicoperspectivas, 18(1), 1-11. http://dx.doi.org/10.5027/psicoperspectivas-vol18-issue1-fulltext-1485

C. V. Kaplan E. Szapu 2019Jóvenes y subjetividad negada: Apuntes para pensar la intervención socioeducativa sobre prácticas autolesivas y suicidioPsicoperspectivas181111 http://dx.doi.org/10.5027/psicoperspectivas-vol18-issue1-fulltext-1485

31 

López Blasco, A. (2005). Informe Juventud España 2004. Madrid, España: Instituto de la Juventud.

A López Blasco 2005Informe Juventud España 2004Madrid, EspañaInstituto de la Juventud

32 

López Noguero, F. (2002). El análisis de contenido como método de investigación. XXI, Revista de Educación, 4, 167-179.

F López Noguero 2002El análisis de contenido como método de investigación. XXIRevista de Educación4167179

33 

Marhuenda, F. (2012). La formación profesional: Logros y retos. Madrid, España: Síntesis.

F Marhuenda 2012La formación profesional: Logros y retosMadrid, EspañaSíntesis

34 

Martín Castro, M. B. (2010). Estado y pluralismo de bienestar: Políticas y tendencias en la Agencia Social. Consideraciones desde el caso español. Revista Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, 40(112), 143-173.

M. B. Martín Castro 2010Estado y pluralismo de bienestar: Políticas y tendencias en la Agencia Social. Consideraciones desde el caso españolRevista Facultad de Derecho y Ciencias Políticas40112143173

35 

Martín Criado, E. (1998). Producir la juventud: Crítica de la sociología de la juventud. Madrid, España: Istmo .

E Martín Criado 1998Producir la juventud: Crítica de la sociología de la juventudMadrid, EspañaIstmo

36 

Martín Criado, E., & Gómez Bueno, C. (2017). Las expectativas parentales no explican el rendimiento escolar. Revista Española de Sociología, 26(1), 1-20. http://dx.doi.org/10.22325/fes/res.2016.2

E. Martín Criado C. Gómez Bueno 2017Las expectativas parentales no explican el rendimiento escolarRevista Española de Sociología261120 http://dx.doi.org/10.22325/fes/res.2016.2

37 

Martín Criado, E. (2018). Juventud y educación: Cuestión de clase. Revista Crítica de Ciencias Sociales, 15, 1-17.

E Martín Criado 2018Juventud y educación: Cuestión de claseRevista Crítica de Ciencias Sociales15117

38 

Martínez García, J. S. (2013). Estructura social y desigualdad en España. Madrid, España: Catarata.

J. S. Martínez García 2013Estructura social y desigualdad en EspañaMadrid, EspañaCatarata

39 

Martínez García, J. S. (2015). Educación, mercado de trabajo, juventud y ciclo económico. Panorama Social, 22, 93-110.

J. S. Martínez García 2015Educación, mercado de trabajo, juventud y ciclo económicoPanorama Social2293110

40 

Miguélez, F. (2013). ¿Están fallando las políticas de empleo? Anuario IET de Trabajo y Relaciones Laborales, 1, 143-156.

F Miguélez 2013¿Están fallando las políticas de empleo?Anuario IET de Trabajo y Relaciones Laborales1143156

41 

Moreno Mínguez, A. (2017). El reto de la Garantía Juvenil. ¿Solución a un problema estructural? Observatorio Social de la Caixa, 1-16.

A Moreno Mínguez 2017El reto de la Garantía Juvenil. ¿Solución a un problema estructural?Observatorio Social de la Caixa116

42 

Moriña, A. (2017). Investigar con Historias de vida: Metodología biográfico-narrativa. Madrid, España: Narcea.

A Moriña 2017Investigar con Historias de vida: Metodología biográfico-narrativaMadrid, EspañaNarcea

43 

Otero, A.E. (2011). La configuración de transiciones juveniles: Debates actuales sobre la educación y el trabajo. Revista Electrónica de Investigación Educativa, 13(2), 149-165.

A.E. Otero 2011La configuración de transiciones juveniles: Debates actuales sobre la educación y el trabajoRevista Electrónica de Investigación Educativa132149165

44 

Parés i Franzi, M., & Subirats, J. (2016). Muy jóvenes, jóvenes y menos jóvenes: El lío de la juventud y la política. Revista de Estudios de Juventud, 114, 45-58.

M. Parés i Franzi J. Subirats 2016Muy jóvenes, jóvenes y menos jóvenes: El lío de la juventud y la políticaRevista de Estudios de Juventud1144558

45 

Parrilla, A., Gallego, C., & Moriña, A. (2009). El complicado tránsito a la vida activa de jóvenes en riesgo de exclusión: Una perspectiva biográfica. Revista de Educación, 351, 211-233.

A. Parrilla C. Gallego A. Moriña 2009El complicado tránsito a la vida activa de jóvenes en riesgo de exclusión: Una perspectiva biográficaRevista de Educación351211233

46 

Rollnik-Sadowska, E. (2016). Young people in the European Union labour market. Journal of Sicences, 1(8), 80-92. http://dx.doi.org/10.17770/Iner2016vol1.8.1482

E. Rollnik-Sadowska 2016Young people in the European Union labour marketJournal of Sicences188092 http://dx.doi.org/10.17770/Iner2016vol1.8.1482

47 

Saintout, F. (2007): Jóvenes e incertidumbres. Percepciones de un tiempo de cambios: Familia, escuela, trabajo y política (Tesis doctoral). Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Buenos Aires, Argentina.

F Saintout 2007Jóvenes e incertidumbres. Percepciones de un tiempo de cambios: Familia, escuela, trabajo y políticadoctoralFacultad Latinoamericana de Ciencias SocialesBuenos Aires, ArgentinaBuenos Aires, Argentina

48 

Sánchez-Galán, F. J., & Moreno Mínguez, A. (2018). La transición escolar en España: Un análisis de desigualdad y diferenciación. Revista del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, 8, 68-83.

F. J. Sánchez-Galán A. Moreno Mínguez 2018La transición escolar en España: Un análisis de desigualdad y diferenciaciónRevista del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud86883

49 

Santamaría, E. (2012). Jóvenes y precariedad laboral: Trayectorias laborales por los márgenes del empleo. Zerbitzuan, 52, 129-139. http://dx.doi.org/10.5569/1134-7147.52.08

E Santamaría 2012Jóvenes y precariedad laboral: Trayectorias laborales por los márgenes del empleoZerbitzuan52129139 http://dx.doi.org/10.5569/1134-7147.52.08

50 

Serracant, P. (2012). Generació Ni-Ni, estigmatització i exclusió social. Barcelona, España: Generalitat Catalunya.

P Serracant 2012Generació Ni-Ni, estigmatització i exclusió socialBarcelona, EspañaGeneralitat Catalunya

51 

Standing, G. (2013). El precariado: Una nueva clase social. Barcelona, España: Pasado & Presente.

G Standing 2013El precariado: Una nueva clase socialBarcelona, EspañaPasado & Presente

52 

Stauber, B., Kovacheva, S., & Lieshout, H. (2004). Flexibilidad y seguridad: El supuesto dilema de las políticas de transición. Estudios de Juventud, 65/04, 99-114.

B. Stauber S. Kovacheva H. Lieshout 2004Flexibilidad y seguridad: El supuesto dilema de las políticas de transiciónEstudios de Juventud65/0499114

53 

Tarabini, A. (2015). ¿Qué se esconde bajo las apariencias? Cuadernos de Pedagogía, 454, 42-43.

A Tarabini 2015¿Qué se esconde bajo las apariencias?Cuadernos de Pedagogía4544243

54 

Tobío, C. (2013). Estado y familia en el cuidado de las personas: Sustitución o complemento. Cuadernos de Relaciones Laborales, 31(1), 17-38. http://dx.doi.org/10.5209/rev_CRLA.2013.v31.n1.41623

C Tobío 2013Estado y familia en el cuidado de las personas: Sustitución o complementoCuadernos de Relaciones Laborales3111738 http://dx.doi.org/10.5209/rev_CRLA.2013.v31.n1.41623

55 

Urraco Solanilla, M. (2016). De padres a hijos: Reflexiones sobre la pervivencia de la pauta sociolaboral fordista-keynesiana y su modelo de transiciones juveniles. Cuadernos de Investigación en Juventud, 1, 1-14. http://dx.doi.org/10.22400/cij.1.e002

M Urraco Solanilla 2016De padres a hijos: Reflexiones sobre la pervivencia de la pauta sociolaboral fordista-keynesiana y su modelo de transiciones juvenilesCuadernos de Investigación en Juventud1114 http://dx.doi.org/10.22400/cij.1.e002

56 

Valls, F. (2015). El impacto de la crisis entre los jóvenes en España. Temas Varios, 54, 134-149. http://dx.doi.org/10.7440/res54.2015.10

F Valls 2015El impacto de la crisis entre los jóvenes en EspañaTemas Varios54134149 http://dx.doi.org/10.7440/res54.2015.10

Nota

2 Se usa la expresión ‘Ni-Ni’ como “etiqueta”, no como “concepto”, dada su inoperancia en el quehacer de la investigación teórica sobre la juventud.

3 En España: Sin trabajo.

4 En España: Sin trabajo.